Mié 04/09/2013
Hace dos años Córdoba fue noticia porque un fallo de primera instancia condenó a la Cervecería Quilmes a pagar $2 millones por daño punitivo a un consumidor que encontró un envoltorio abierto de gel íntimo para preservativos dentro de una botella Pepsi, producida por la demandada. Si bien una Cámara de Apelaciones le dio la razón a la compañía un año después, el caso sigue aún en manos del Tribunal Superior de Justicia y el tema de los daños punitivos siguen estando en la agenda empresarial.
Algunos dicen que la figura judicial puede afectar al mercado ya que las empresas en vez de asumir con recursos propios el costo de estas sanciones lo terminarán trasladando directamente a los precios. Para otros, en cambio, es la medida que realmente protege a los consumidores.
“En Córdoba este tema ha tenido mayor visibilidad que en otras provincias. Hay que seguir de cerca el caso de Quilmes, ya que tendría un fuerte valor simbólico y eventualmente podría generar cierto efecto contagio en otras jurisdicciones del país, sea que se admitan o se rechacen”, señala a InfoNegocios Demetrio Alejandro Chamatropulos, especialista en Derecho del Consumidor, titular de DACH Abogados & Consultores.
Por ahora, la vigencia de los daños punitivos es más formal que real en el país ya que en la práctica se observan pocas condenas. “La suma global de todas las condenas por este rubro de abril de 2008 a la fecha no llega al medio millón de pesos”, dice Chamatrópulos.
Hasta hoy, la multa civil más alta la pago Laboratorio Phoenix y fue por $100.000.
(Más sobre un tema que desvela al área de legales de varias empresas, en la nota completa).
Javier Cordeiro: “Qué lindo... al menos son honestos con el nuevo concepto de 'educación': mercado, cliente, premium... por suerte aún quedan opciones como para no tener que depender de la golpeada educación pública, ni del mercantilismo educativo. Seguramente soy medio idealista, pero no puedo aún asociar la formación de nuestros niños a una simple compraventa”.
¿Permitimos que nuestros hijos sean “clientes” para la industria de la alimentación y otras, pero no en educación? ¿Cómo es? Debate aquí.