¡Divinísimos!
(Por Flavio Olivier)... "Castrati" -el tercer sexo- era la palabra con la cual en la Europa de los siglos XVII y XVIII se designaba a los cantantes varones castrados antes de la pubertad para preservarles así su registro vocal de soprano o contralto (la Iglesia había prohibido a las mujeres cantar en coros y los tonos agudos… escaseaban, digamos) y con éstos se daba también nacimiento al concepto de Divo (del latín divus, divino) en la ópera y la divinización del artista.
El público vibraba con cada presentación, se conmovía con las puestas escénicas, ornamentaciones, sensibilidad y transparencia de voces; a cambio, el artista aseguraba una vida de prestigio, fama, dinero y activa vida social…
… parafraseando al flaco Pailos: “bonito, ¡pero les costaba uno y medio o tal vez los dos!”.
(Por Flavio Olivier)... "Castrati" -el tercer sexo- era la palabra con la cual en la Europa de los siglos XVII y XVIII se designaba a los cantantes varones castrados antes de la pubertad para preservarles así su registro vocal de soprano o contralto (la Iglesia había prohibido a las mujeres cantar en coros y los tonos agudos… escaseaban, digamos) y con éstos se daba también nacimiento al concepto de Divo (del latín divus, divino) en la ópera y la divinización del artista.
El público vibraba con cada presentación, se conmovía con las puestas escénicas, ornamentaciones, sensibilidad y transparencia de voces; a cambio, el artista aseguraba una vida de prestigio, fama, dinero y activa vida social…
… parafraseando al flaco Pailos: “bonito, ¡pero les costaba uno y medio o tal vez los dos!”.